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Y la verdad, cuando nos llegó el juego, pensamos que era una gran idea. Porque es difícil tener en casa una mesa de futbolín. El problema de este Futbolín es que es un buen intento, pero no un buen juego.
Normas oficiales y mucha personalización Futbolín incluye tanto las normas oficiales de los torneos, como el hecho de poder personalizar totalmente nuestra mesa y la bola.
Son dos opciones diferentes, porque hay que decir que si escogemos la opción de normas oficiales, no podremos tocar absolutamente nada, aparte de escoger nuestro lado en el futbolín.
Si nos decantamos por la otra opción, la de modo personalizado, casi podremos escoger cualquier cosa. Desde la mesa en la que jugaremos hasta la bola para jugar, con diferentes características, pasando por otros aspectos más de estrategia, como por ejemplo la posición de las barras.
En Futbolín podremos escoger entre varios modos de juego, pero aparte de campeonato, como modo estrella para un jugador, tenemos enfrentamiento, si queremos jugar hasta cuatro jugadores y finalmente, el modo reto, que es donde además de encontrar interesantes desafíos, también encontraremos un completo tutorial de cómo dar a la bola en este juego.
Tras escoger nuestro modo de juego, pasaremos a jugar a Futbolín y justo aquí es donde comienzan los problemas.
Desesperado con Futbolín Si hay algo que tienes claro cuando juegas al futbolín de verdad es que es fácil de jugar, es divertido y que tiene intensidad. Pues bien, en el caso del juego de Wii no existe ninguna de las tres características.
Pero empecemos con los controles, que como todo juego de Wii debería ser algo simple y sencillo, algo intuitivo. Hay dos opciones: sólo Wiimote o Wiimote y Nunchuk.
En el segundo caso nos encontramos con que el Nunchuk sirve para que movamos las barras arriba y abajo y para hacer el remate alto. En este modo de control, Wiimote, sólo nos servirá para dos cosas, coger todas las barras utilizando el botón B y para girar y dar a la pelota.
En el caso de utilizar Wiimote, tenemos el modo más realista porque con la detección de control de Wiimote podemos mover la barra arriba y abajo, girar el mando para golpear y casi cualquier cosa que se puede hacer en el futbolín. Todas menos una, jugar bien.
El principal problema de futbolín es fácil de explicar: no hay barra. Es decir, en el futbolín de verdad todo se sostiene con barras, lo que te permite girar con mayor fuerza cada vez que golpeamos.
Aquí giras el Wiimote, claro, pero el problema es que lo giras en el aire. Para suplir estos problemas, lo que ha hecho el desarrollador es ofrecer menos fuerza y claro con un pequeño giro, hacemos una ruleta (girar completamente el jugador).
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